miércoles, 8 de julio de 2009

Tiene que ver con mi estado de ánimo!

Hoy he comido un montón, pero no en exceso, o sea, "normal". Me di cuenta que esto de la comida es casi completamente producto de mis sentimientos, pero no momentáneos, sino que por largos períodos de tiempo. Es que miro mi vida desde aquí hacia atrás, y me doy cuenta que muchas de las razones que me llevaron a ser Ana tienen que ver de cómo sentía, no sólo el odio que tenía por mi cuerpo, sino también el odio que sentía hacia mí como persona, la idea de sentir que no podía hacer nada bien, que nunca había logrado nada en mi vida, que aunque cumpliera con ciertas cosas la gente nunca estaba conforme con lo que era, siempre querían más y sentía que me despreciaban, que no valía, que no era nada. Después de analizar esto, llegué a la conclusión que estas características determinan mi posición respecto a la comida:

1) Cuando estoy estresada, ansiosa, confundida y un poco triste ---> Como en exceso :(
2) Cuando estoy feliz, animada y con ganas de vivir ---> Como normal
3) Cuando la pena ya llegó a su punto máximo, no le encuentro solución ni sentido a nada, nada vale la pena, empiezo a odiarme, me angustio y me siento vacía ---> No como!

Ahora, por ejemplo, he vuelto a sentirme como en el punto 3, y he vuelto con Ana. Pero hoy tuve un día en el que estuve con mi mamá, hace mucho que no lo hacía, y no porque no viva con ella, sino que porque no tenía tiempo para mí porque estudia, y hoy después de mucho tiempo pasamos un rato juntas y cocinamos y nos sentamos todos a comer a la mesa... cómo negarme a eso si me hizo tan feliz?, así que comí, almorzé.

A veces siento que tengo todo tan claro, pero es que no puedo evitarlo, y me siento culpable. La sensación de sentir que tengo control, que puedo arreglar mi cuerpo hasta llevarlo a la perfección, sentir que tengo la fuerza de voluntad para no comer, mientras veo como todos los demás meten mierda a su cuerpo, y yo tengo la capacidad para decir no!. Me hace sentir fuerte, me hace sentir que puedo hacer algo bien, que todos están tan desesperados viendo sus cuerpos enormes y no hacen nada, o quieren hacer algo pero no pueden porque la comida les gana. Esa sensación es lo único que me hace sentir mejor en momentos como estos, en lo que ya casi nada tiene sentido para mí, en los que a veces preferiría no vivir, en los que siento que a nadie le importo, que nada puedo hacer, que ya no hay motivos para nada.

2 comentarios:

  1. no pudiste resumirlo de mejor manera, me pasa igual justo en esas tres etapas, estoy en la dos ahora pero nunca me deja de frustrar el hecho de pensar en engordar y eso limita mi capacidad de sentirme 100%feliz =(

    ResponderEliminar
  2. Sí, me pasa lo mismo. Uno nunca deja de pensar en que tiene que bajar de peso, de contar caloría inconscientemente o de analizar cuánta grasa tiene un alimento, aunque igual coma... es desagradable tener esa sensación, uno nunca está conforme, y siempre tienes la idea de no engordar o ser más delgada D:

    ResponderEliminar